BITÁCORA DE UN NÁUFRAGO INDIGNADO



Desde una isla casi desierta, un Robinson en el océano de la globalización. Atento/conectado/indignado veo pasar el mundo nada indiferente. Una verbena, un gran guiñol, un despropósito… Mas no puedo huir del sinsentido; estoy enganchado al destino de los demasiado humanos. Estoy condenado a pensar el mundo y verterlo en palabras y lanzarlo al mar en botellas de ceros y unos.



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sábado, 17 de diciembre de 2011

CUANDO SE HUNDEN HASTA LOS CUENTOS DE HADAS...




      
Europa se parece cada vez más a esa película sobre Hitler que aquí se estrenó como El hundimiento; esperemos que el símil se limite al título.

España también se hunde; si hasta se nos ha caído el Príncipe Encantado del cuento de hadas improvisado por la “Monarquía más moderna y ejemplar de Europa”... Ahora resulta que Iñaki Urdangarín, alto, rubio, guapo, deportista, vasco de pedigrí era un Shrek sin encanto y ventajista… (certerísimo el análisis que he encontrado blogueando por ahí: http://elseptimosello.blogspot.com/2011/12/urdangarin-carta-de-ley-y-muerte.html)
 Ah, y qué decir de la princesita preferida… Al parecer, no se enteraba. ¿Tampoco la Casa Real? Si fuera así –que no lo creemos- deberían dar de baja a sus servicios de información… <<Mire los muros de la patria mía, si un tiempo fuertes hoy desmoronados…>>, si Quevedo levantara la cabeza constataría que todo cambia aparentemente para que todo siga igual… Nos creímos ricos, hermosos, propietarios, euroguays y ahora resulta que somos PIGS y ogros…

Pero vayamos a la génesis de la historia… Tras la mascarada del aznarismo, que azuzó a las gentes con sus mentiras asesinas, ZP se presentó como el pajecillo verde con flauta de los cuentos… y, zas, logró entrar en el Palacio monclovita. Con su flauta encantadora logró sacarnos de Irak y, flop, seguimos su melodía palatina. Le permitimos su inconsistencia discursiva, sus caprichos y ocurrencias en improvisaciones sin fin, su uso personalista del poder, su falta de rigor, sus camarillas incompetentes… Todo con tal de no ver a la indigerible derechona en Palacio. ZP se enfrentó al Ogro de la crisis con una música políticamente correcta aderezada por las trompetas del Welfare State y el coro de la Alianza de Civilizaciones. La letra era muy simple: el buenrrollismo nos salvaría de todos los males. Pero el Ogro acechaba en serio y el paje ZP, para calmar su ira, le abrió el silo del Estado de Bienestar. Entonces sus melodías cambiaron totalmente, también la letra que empezaba a ensalzar el patriotismo, los recortes, las exigencias de los mercados. Pero el Ogro seguía zampando más recursos del Welfare State y no por ello estaba menos enfurecido; pedía más y más. El pueblo echó al paje para dar las llaves del Palacio monclovita a un notario del Reino que parecía más serio, riguroso, menos lampiño… Decían que iba a hacer esos deberes mejor, que le gustaba más al Ogro y a su papa Mercado. Y así estamos, iniciando el Año Mariano, esperando un milagro que nos libre del Ogro, que nos reconcilie con su exigente progenitor. Mercozy velará por nosotros, también la Reserva Federal estadounidense y el BCE y el FMI y Botín. Entre tanto Grecia ya no existe, Irlanda ya no canta y Portugal se ha difuminado en la bruma manuelina. La gente está triste, la gente tiene miedo. Por eso está dispuesta a apoyar a los que calmen al Ogro, por eso está dispuesta a abrirle las despensas, a sacrificar la despensa acumulada durante décadas.

Esto se parece cada vez menos a un fairy tale para acercarse al nonsense carrolliano. Quevedo no podría explicarlo, pues todos los muros de la racionalidad se han pulverizado; que venga Groucho Marx o Jardiel Poncela.









 


lunes, 7 de noviembre de 2011

MERKOCY VIENE DE MERCADO






Qué espectáculo, Merkozy (Merkel + Sarcozy, que suena a Mercado) imponiendo a Atenas, la cuna de la democracia, un gran trágala que presagia una enorme tragedia griega. El aborto del referéndum desesperado de Papandreu desvela la verdad (aletheia): el demos (pueblo) le importa un carajo al poder financiero que impone el orden. Mercado dicta sus órdenes también sobre Mercozy y así sigue la cadena de mando hacia los mediocres cancerberos de la UE (Van Rompuy y Durao Barroso, convidados de piedra con sueldos millonarios), hacia los gobiernos PIGS (los vagos sureños) y a la comparsa restante del norte y del Este; entre tanto la Pérfida Albión mira de reojo cómo se hunde el euro, “ese invento continental”. La criatura monetaria nació para dinamizar los mercados, nos obligó a subir el coste de la vida -los sueldos no- y ahora pugna por estrangularnos.

Los dirigentes europeos, liderados por Merkocy, que suena a Mercado, no pueden achicar tantas vías de agua, y eso que todavía no ha llegado la marea de la rebelión ciudadana, que se huele desde Atenas a Dublín. Se empecinan en salvar el barco a toda costa. ¿No sería más sensato mandar la maltrecha nave -con bandera del Banco Central Europeo- a hacer puñetas? Hay que botar otra nueva con una bandera que represente los intereses de la ciudadanía. Eso se llama cambiar de paradigma, alumbrando uno en el que los tejemanejes financieros estén sujetos al poder político soberano…. Pero eso no lo va a permitir Merkocy ni el santo patrón que los ampara. Y la gente traga amenazada por la disyuntiva “o nosotros o el caos”; así se lo han planteado a la díscola Grecia. Porque el pueblo temeroso quiere cualquier mísero puesto de trabajo antes que el caos, por eso asume los recortes del Estado de Bienestar antes que navegar con rumbo incierto. Ya sabemos lo que dan de sí las salvíficas recetas neo-liberales que están en el origen de esta salvaje crisis; mirad a la Francia del petit Napoleon, cada vez más acosada por los mercados, o a la bella Italia regida por el mejor empresario jamás soñado colocada al borde del abismo…

¡Qué triste Europa regida por el miedo y la impotencia! ¡Qué triste España a punto de echarse en brazos del repantingado y poco deseado Rajoy para que mueva un poco la rueca económica y caigan las migajas. Pan para hoy y hambre….

domingo, 16 de octubre de 2011

Birras para hoy y cócteles (Molotov) para mañana

El PSOE se desploma, claman las encuestas a un mes de la prueba de fuego. Rajoy, repantigado con el puro, contempla la mayoría absoluta. La gente tiene miedo y se aferra a los tópicos: la derecha gestiona mejor la economía, activará el empleo…. La gente no suele mirar más allá de sus narices, y ante ellas está un panorama económico desolador, sin visos de futuro. De poco sirve decirles que el PP acentuará los recortes, el desmontaje del Estado de Bienestar, de poco sirve decir que estos son los valedores de los incendiarios que han prendido el fuego y ahora quieren hacer de bomberos… Hay algo que las narices de la gente intuye bien: éste es el sistema que hay y si hay que darle oxígeno no valen cataplasmas. Recortes, sangre, sudor y lágrimas. Otra cosa es que creas, como yo creo, que el capitalismo hiperfinanciero de hoy no es válido y que, además, colapsará a no mucho tardar. Pero esa hipótesis los inminentes electores no quieren ni imaginarla. Así pues, demos alas a la gaviota para que la economía se dinamice algo, lance a los emprendedores salvadores y, al menos, todos tengamos un empleo, aunque sea precario e infra-mileurista. Lo importante es que la maqinaria económica chute para que el paro disminuya, para que podamos bajar sin sobresaltos al bar de la esquina (me debes lo de ayer y anteayer Paco)… Si luego todos nos vamos al carajo, al menos ya hemos ganado para unas birras. Birras para hoy y corralitos y cócteles (Molotov) para mañana….

                            

sábado, 15 de octubre de 2011

HACIA UNA DEMOCRACIA QUE SEPARE EL PODER POLÍTICO DEL FINANCIERO





La Modernidad dio comienzo en Occidente cimentada en tres pilares: la declaración de los derechos del hombre, la apuesta por la razón y la ciencia y la separación entre Iglesia y Estado. La Posmodernidad vino a revelarnos que todos los “grandes relatos” eran eso, relatos, también el de la propia Modernidad. Cuando parecía que todos los mitos habían sucumbido nos dimos cuenta que no era cierto (Lyotard, profeta de la posmodernidad, lo advirtió al final de su vida). Quedaba uno sin derribar... El tándem Reagan/Tatcher, refrendado  por los profetas del “final de la Historia” y los gurús del neoliberalismo, lo dejó claro: vencido el comunismo, solo nos quedaba el Mercado, con mayúsculas. Todos, incluidas las corrientes políticas dominantes, conservadoras o socialdemócratas, parecieron asumir ese dogma; unos para sacralizar las inercias de la libre iniciativa (Adam Smith estableció que contribuía al bien común), otros para paliar sus desajustes en un Estado de Bienestar cada vez más acosado. Todo se gestaba desde la única Superpotencia. En el orden político Estados Unidos ejercía con singular arbitrariedad su papel de solitario supergendarme global, mientras el orden económico quedaba a expensas de los caprichos del Mercado. Ambas tendencias llegaron al paroxismo durante la égida de George Bush Jr. Mientras ejercía un control paranoico en su combate sin cuartel contra el terrorismo y otros enemigos imaginarios (las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein), dejaba operar sin cortapisas a los tiburones de Wall Street. Desmantelada la industria (China era ahora la fábrica del mundo) el poder mundial se ejercía desde un sector financiero hipertrofiado. Wall Street estaba sustituyendo como poder fáctico al célebre “complejo industrial-militar” sobre el que alertó el presidente Eisenhower  en una última alocución televisada que resultó profética.
Las consecuencias de este cambio de supremacías son bien conocidas y las estamos padeciendo desde el verano de 2008. Y no es una situación exclusiva de Estados Unidos, sino que afecta a todo Occidente. Eso explica que nuestros gobiernos, más allá de las primeras proclamas de control financiero, hayan acudido prestos a socorrer a los bancos con dinero público.  Eso explica que la Unión Europea esté pilotada por los intereses de los bancos franco-alemanes, los auténticos acreedores de todos los “cerdos” (PIGS) que están sacrificando sin piedad en un San Martín encadenado, de Atenas a Dublín pasando por Lisboa. Ante esta tiranía financiera nada tienen que hacer las políticas socialdemócratas, cuyos mentores han sido igualmente forzados a desmontar el Welfare State. Papandreu y Rodríguez Zapatero son dos ejemplos de ese obsceno trágala que está descalificando la izquierda posibilista europea. ZP ha sido un presidente tolerante con esa prepotencia financiera -nunca cuestionó la primacía del entramado bancario español y la burbuja inmobiliaria que sostenían- por muchos gestos progresistas que hiciera en materia de derechos sociales (eso es folklore para Botín y Cia) y cortes de mangas al Imperio (al final la cesión de Rota le ha convertido en el más fiel de sus monaguillos). Es el sino de las actuales “democracias avanzadas”: elegir a dirigentes que son tolerados por el omnipoder financiero siempre y cuando no cuestionen su supremacía. Obama es un caso paradigmático. Tras el fiasco de su zafio y estulto predecesor, se requería un rostro más presentable y políticamente correcto para mantener el tinglado: que todo parezca que cambie para que todo siga igual. El primer presidente afro-americano ensayó algunos cambios aguados o frenados por los republicanos (los agresivos guardianes del sistema y de las esencias), pero no cambió nada sustancial en la cuestión clave; el poder financiero seguía incólume.
Y así siguen las cosas como les interesan a los que realmente mandan. Éstos también controlan los thinks tanks y los oráculos académicos. El incisivo y riguroso documental Inside job descubre los chalaneos entre las facultades de economía que dominan el pensamiento en el sector y los intereses de los poderes financieros. Quizá eso explique que los economistas no dan una en las predicciones –los críticos que acertaron no tenían altavoces mediáticos- y se hayan convertido en especialistas en explicar todo solo a toro pasado. Entre tanto, los ciudadanos del primer mundo están desconcertados, dedicándose a castigar a los gobiernos para exorcizar el fantasma de la crisis. Eso es lo que va a ocurrir previsiblemente en España el próximo 20-N. La gente votará al PP tras los desaguisados socialistas, sin reparar que ese partido todavía no ha mostrado apenas medidas de gobierno y donde gobierna aplica con pulso firme el desmontaje del Estado de Bienestar, empezando por la educación y la sanidad. Amparados en la creencia de que nada puede ser peor que lo anterior, de que “la derecha gestiona mejor la economía”, el electorado español puede optar por un gobierno conservador que defiende el modelo neoliberal que ha ocasionado el apocalipsis actual. ¿Cómo se puede apagar el fuego llamando a los incendiarios? Pero la coherencia no parece ser el valor más reclamado por una ciudadanía sangrada por el paro y con deseos de que se dinamice la economía al precio que sea…
Sin duda, la clave no está en mudar de siglas políticas, sino en cambiar de sistema. Necesitamos una refundación del capitalismo y de la democracia representativa, secuestrada ésta por la partitocracia y ambos por los centros financieros. Como ocurriera en la génesis del sistema en el siglo XVIII, cuando se liberó la cosa pública de la tutela religiosa, ahora necesitamos que el poder político se independice del poder financiero. Ese cambió de sistema es lo que reclaman muchos ciudadanos en todo el mundo, a través de movimientos como el 15-M o el más reciente de Occupy Wall Street; también es lo que demandan muchos intelectuales libres (no paniaguados de Wall Street y demás turiferarios). Solo con esta presión ciudadana sobre unos políticos que han hecho dejación de su supremacía moral y política sobre las instancias financieras se pueden encaminar las cosas hacia una solución duradera. Y para ello hay que preservar un estado de bienestar viable, un tejido económico dinámico, competitivo, respetuoso con la excelencia y un equitativo sistema fiscal.  Lo demás, es decir, el juego de la elección de esos logos que han secuestrado la democracia real, es pan para hoy y hambre para mañana.

                                           Jaime Miñana    @jaimeminana



sábado, 1 de octubre de 2011

Crónica de un desastre continuado: brookers cínicos, sueños derribados y Superman rogando al Altísimo…

                                            
                                                  Muy mal tiene que estar la cosa...


Los niños, los tontos y los farsantes dicen las verdades. De eso hemos tenido buena prueba esta semana, cuando se han puesto en circulación las declaraciones del semi-farsante brooker Alessio Rastani en la fiable BBC:http://www.publico.es/dinero/398537/en-un-ano-millones-de-personas-perderan-sus-ahorros. Dice lo que todos sabemos, que en este gran guiñol financiero que nos embarga –nunca mejor dicho- los políticos, los estados no pintan nada. Todo depende del capricho de los mercados y de tiburones como él. Qué más da que no sea un corredor de pedigrí, lo que ha dicho con osado cinismo es certero. Por mucho que descalifiquemos al mensajero, las verdades del barquero ahí siguen.

Y para verdades las que lanza como puños el socarrón George Carlin. En el vídeo que aquí adjunto se empecina en mostrarnos las vergüenzas del sueño americano (así se titula el show) o, mejor dicho, de cómo han dejado ese cacareado ideal los actuales detentadores del poder en Estados Unidos. El presidente Eisenhower dijo en su enigmático/visionario último mensaje televisado que había que tener cuidado con el complejo industrial militar. La historia americana de los años siguientes fue una prueba fehaciente del poder omnímodo de ese entramado. Ahora ha sido sustituido por otro poder más evanescente pero igualmente fáctico que tiene su sede en el Monopoly financiero de Wall Street. ¿Tendrá que venir Superman a salvarnos de estos sibilinos, todopoderosos villanos? El otro día (ver foto arriba) el superhéroe fue sorprendido rezando en una iglesia. Muy mal tienen que estar los tiempos…


                            video

lunes, 26 de septiembre de 2011

GEN DE LA DESIDIA MADE IN SPAIN





Lo intuía y lo confirmé. Nueva York es la capital del mundo, la Nueva Roma contemporánea. Todavía sigue siendo la cabeza del imperio dominante. Recientemente he visitado las megalópolis chinas y se palpa en el ambiente: todavía les queda mucho para alcanzar el pulso de la Gran Manzana. NY se construyó con un gen de supervivencia que se desarrolla en un ecosistema humano de máxima competencia. Aquí todo el mundo parece impulsado por esa máxima de la Constitución americana: “Porsuit of happiness” (“Buscar la felicidad”). He conocido a un puñado de emigrantes hispanos activados por este “gen gringo” que los convierte en triunfadores… Uno piensa que esto es lo que ha activado también a las civilizaciones occidentales: la Grecia Antigua, Roma, la Italia Renacentista, la Inglaterra industrial… Como Atenas, Roma, Florencia o Londres, NY presenta esa doble cara de grandeza y miseria; se fomenta la creatividad individual al tiempo que crecen la explotación y la injusticia… Aquí, como entonces, también hay esclavos que sirven a los ciudadanos acomodados y a los turistas. Los cocineros, camareros, dependientes y taxistas son nuevos emigrantes que trabajan como esclavos, aunque ahora ven un túnel de salida por el que se colarán sus hijos probablemente. Como ocurriera con las minas de plata que sostenían el esplendor de Atenas o las barriadas proletarias de Manchester, hoy día ese vientre neoyorquino explotado sustenta la grandeza emergida del incomparable skyline. El american way of life es, por tanto, el último episodio de ese ambivalente impulso occidental que nos ha encaminado a dominar el mundo, aunque, como señala el siempre perspicaz Harold Bloom, ya hay síntomas de la caída del imperio de las barras y estrellas: el derrumbe financiero, la emergencia de la ultraderecha, la gran falla entre ricos y pobres, etc.

Soy crítico con las miserias del “sueño americano”, me solidarizo moralmente con los loosers (perdedores), compruebo las deficiencias de su magro Estado de bienestar (Michael Moore retrata incisivamente en Sicko las miserias de una Sanidad hipotecada por las compañías de seguros), detesto a un los republicanos que cada vez se aproximan más al fascismo...  Sin embargo, al regresar a España, camino de mi retiro definitivo en “la isla”, experimento un extraño shock. Comparados con los neoyorquinos, los madrileños, los zaragozanos me parecen un poco zombis. Aquí la gente no está en absoluto activada; y no es solamente consecuencia de la transitoria galvana agosteña. Hasta nuestros emigrantes están tan contagiados por ese sopor que no hablan de negocios, iniciativas para prosperar, sino de apuntarse al paro o traer a su familia para que disfruten de la Seguridad Social. Muchos de esos migrados proceden de lugares similares a los que encontré en NY, por lo que algo está determinando tan diferentes comportamientos a un lado y otro del Atlántico. ¿Será el gen español que les ha infectado? Hablo con mis amigos del tema y muchos comparten mi impresión. Los más puteados son los pequeños empresarios, aquellos que dependen para sobrevivir de su esfuerzo y talento. Además de soportar presiones fiscales (aquí solo paga la amplia clase media) y encorsetamientos laborales, tienen problemas con sus empleados, que acuden a sus trabajos con un espíritu funcionarial, nada estimulante, nada creativo. Aquí las empresas (la mayoría son PYMES, no lo olvidemos) son el gran enemigo al que exprimir más derechos, más vacaciones, más…, pero nadie se implica en un proyecto común para que todos se beneficien. Por descontado que hay casos de abusos de la patronal y que hay que permanecer vigilantes con las grandes firmas. Pero no es menos cierto que nos comportamos en general como los nuevos ricos del Welfare State  que reclaman mucho y se exigen poco; todo nos tiene que caer del cielo, de la empresa, de Mamá gobierno autónomo, Papá Estado o de los hermanos ricos de Europa. Así no me extraña que tengamos la productividad más baja del mundo desarrollado.

Pintan bastísimos y estamos metidos en urgentes medidas económicas, hasta cambios constitucionales, que no soy capaz de juzgar hasta qué punto son acertados. De lo que no me cabe duda es que necesitamos un cambio de chip, una nueva mentalidad que nos active, para que prime la competencia, la excelencia, la cultura del esfuerzo, la creatividad… frente a la indolencia, la endogamia, el “ya estoy colocado”, el enchufismo y el rentismo. Si no nos activamos en este sentido, los países emergentes se nos comerán por los pies (ya lo están haciendo) y nos convertiremos en la reserva espiritual de Europa (el gran sueño de Franco, vigía de Occidente); es decir un paraíso de vida mediterránea con diez millones de parados y una población activa restringida al sector servicios (los camareros de Europa y olé). Si eso se produce, el Estado de Bienestar será inviable y nuestro nivel de vida se irá reduciendo inexorablemente.
No suene esto a mantra neoliberal (vade retro Satanás), a deriva ideológica para hacer el caldo gordo a las multinacionales y superbancos (los auténticos culpables del desastre), que es precisamente lo que va a hacer el PP (ZP Bautista les preparó el camino) por mucha retórica de emprendedores y clases medias que ahora exhiba Génova para hacerse con la Moncloa. La verdadera reforma necesaria en España llegará, por tanto, cuando se aborden estos desastrosos hábitos culturales interiorizados, tras heredadas de esa España del hidalgo holgazán que presume tanto de su honor como de no trabajar… ¿Cuántos caraduras conocéis que se jactan de haber logrado un puesto en el que no dan palo al agua, cuál es la meta de todo español de pro sino colocarse de funcionario al lado de casa? Y no voy a descender a gremios, pues la culpa está bastante repartida. Ciertamente, no debemos perder nuestra peculiar cultura mediterránea del saber vivir (en eso tenemos que enseñar mucho a los newyorkers y a los europeos del norte), pero hay que empezar a mutar este gen español de la desidia para que se transforme en un agente transformador, capaz de desarrollar el enorme potencial creativo de este pueblo, hoy aletargado por el espejismo del “interminable bienestar europeo”. Afortunadamente no es un elemento genético, sino un dispositivo cultural con hondas, perversas raíces que hay que empezar a arrancar de cuajo.

                                               JAIME MIÑANA. Filósofo      @jaimeminana











viernes, 23 de septiembre de 2011

Esperando el 20-N



Nunca esa emblemática fecha fue tan esperada. No porque se haya puesto de moda Franco (San José María nos libre…) sino porque es el día fijado para las elecciones con menos suspense de la democracia (dicen). Negándose a sí mismo, José Luis Rodríguez Zapatero ha puesto al PSOE al pie de los caballos. La Historia demostrará si lo suyo ha sido un patriótico sacrificio (¡evitar convertirnos en otra Grecia o Portugal!) o un colosal error estratégico. De momento lo pagará su partido. Si ZP hubiera dimitido aquel fatídico mayo de 2010, en lugar de darle la vuelta a los principios que siempre había defendido, quizá hubiera quedado como un valor de futuro para la desconcertada izquierda europea. ¿Hubieran desestabilizado más esas elecciones anticipadas la situación económica de España? ¿Hubiera cosechado un resultado peor la erosionada marca socialdemócrata? El tiempo lo dirá. De momento tenemos al líder peor valorado de España enfilando el camino de la Moncloa, sin moverse, con la estrategia de la avestruz, fumando repantingado en su nube-estilita (Peridis fecit).

Rajoy de la luenga barba traerá a las Españas (perdón a la Una-Grande-Libre que se avecina) el dictado de los mercados y de Angela Merkel, sin cortapisas, en detrimento del Estado de Bienestar (esa antigualla socialdemócrata…). Lo están ensayando ya en sus taifas con el pretexto de poner orden en las cuentas… Los augures anticipan que los españoles, desesperados, avalarán el vuelo de la gaviota por un poco de plancton… Con el liberalismo azulón se colará el ramalazo autoritario que tiene una derecha heredera del franquismo. Las formas exhibidas por determinados responsables autonómicos ante los enseñantes en huelga lo avalan, así como el intento de los consejeros del PP –con la miserable abstención socialista- por controlar la edición de las noticias en RTVE… (http://www.publico.es/televisionygente/397593/los-partidos-politicos-deciden-controlar-la-informacion-de-rtve). Son tics que solo pueden parar, como así ha sido en el Ente Público, la rebelión de profesionales y ciudadanos. Lamentablemente eso no se produjo en Telemadrid o Canal 9, dirigidos por correveidiles de sus respectivos presidentes; tampoco se ha producido en el canal balear, donde recientemente se ha puesto al frente de la entidad al portavoz y Consejero de Presidencia del president Bauzá.  Y es que es en la gestión de los medios públicos que hacen los conservadores españoles donde vislumbra su esquizofrénico credo. De un lado son muy liberales (en lo económico, claro), de otro muy controladores y autoritarios. Peculiaridades de una derecha autóctona que abarca desde los ultras hasta los socialdemócratas desencantados. Atentos, porque un futuro gobierno del PP se moverá entre esos dos polos… y la ciudadanía podría tener un destacado papel regulador…

domingo, 18 de septiembre de 2011

El despertar de los perdedores. Los indignados llegan a Wall Street

En el anterior comentario me fijaba en la cara resplandeciente del American Dream, pero existe, como en todo, un reverso. El Welfare State de Estados Unidos es el menos desarrollado de todos los países occidentales avanzados. La equidad y gratuidad en el acceso a servicios como la educación y la sanidad se sacrifica en aras de la sacrosanta libertad de la Constitución fundacional. El espíritu de los pioneros ha sido secuestrado por los republicanos ultras –ya son mayoría- para mantener los privilegios de un patriciado respaldado por “bientencionados patriotas” (¿hay algo más estúpido que ser pobre y de derechas?).
                                                 
Estos últimos tiempos los cripto-fascistas republicanos adictos a la teína han estado muy activos, omnipresentes en los medios. Parece que los sectores progresistas, aunque más numerosos menos ruidosos, están empezando a desperezarse. El 18 de septiembre hubo un amago de réplica del 15-M madrileño en el emblemático corazón financiero de Nueva York (Occupy Wall Street). Eran apenas 300, pero como en la gesta de Leónidas muy aguerridos y concienciados. Entre ellos estaba Gary Louisa, un neoyorquino de 21 primaveras que no podía pagarse la universidad porque los bancos lo hipotecarían de por vida por un título… Pero el caso de este frustrado universitario no es emblemático por eso, sino por la terrible historia familiar que relata:
"Mi padre trabajó en la Zona Cero como soldador y murió de un cáncer provocado por lo que respiró. Se arruinó pagando las facturas del hospital. Este país no hizo nada por él y no está haciendo nada por mí. Yo tengo que elegir entre comer o ir al dentista, y hace tres años que escojo comer. Estoy en paro pero cuando trabajaba cobraba menos que mi padre hace 20 años. Vamos hacia atrás, no hacia delante. Y la situación es global. La gente corriente está harta de mentiras. Por eso hoy dormiré en Wall Street".

No es un caso único el del héroe del 11-S que acaba desamparado sanitariamente y arruinado. En su documental Sicko el “gamberro” Michael Moore se llevará a Cuba (¡ahí les duele!) a un grupo de loosers –también hay algún héroe de la Zona Cero- para que la sanidad comunista cubra generosamente lo que no les concede la primera potencia mundial, su amado país. No es un caso atípico el del joven Louisa privado del derecho de acceder a la enseñanza superior por falta de fondos… Cualquier intento de imponer una sanidad pública gratuita y universal choca en Estados Unidos con las tremendas presiones de los lobbies de las aseguradoras médicas y de las industrias farmacéuticas. Así frustraron el loable intento de Hilary Clinton durante la presidencia de su marido, así han cargado contra el proyecto descafeinado de Obama. Todo ello en nombre de la libertad de iniciativa, del libre mercado…
La ocupación simbólica del parque Zucotti, próximo a la zona que rige el pulso financiero del planeta, puede ser el principio de un necesario despertar. No se puede estar con los brazos cruzados ante el acoso de los hijos de las tinieblas…, proclama un pasaje de La Biblia, ese libro que tanto citan los degustadores de té.

También en esa parte del Low Manhattan se encuentra un lugar que ha alcanzado cotas insuperables de densidad simbólica. La Zona Cero representa el cambio de milenio, el inicio del fin del Imperio Americano (¿?), la heroicidad anónima, la gran conspiración, la impotencia de la superpotencia ante el nuevo terrorismo, el fracaso de las políticas de Oriente Medio, etc. Una década después del fatídico 11.09, ¿qué ha cambiado en el mundo?, ¿hemos aprendido de nuestros errores? Según René Naba parece que no (http://www.renenaba.com/manhattan-transfer-au-coeur-du-sanctuaire-americain/). Occidente sigue apoyando a las mismas tiranías arábigas, continúa con similares tics neocolonialistas y ligado a la inagotable avaricia de petróleo… Afortunadamente parece que la población árabe está despertando desde la primavera y ya nos ha dado alguna lección de democracia. Nuestros dirigentes occidentales apoyaron a las cleptocracias que han derribado porque sus pueblos estaban incapacitados para vivir democráticamente…. Sin embargo, en nombre de la democracia se invadió Irak y Afganistán… Que venga Groucho Marx a explicarlo…
Del estallido de la crisis vamos para cuatro años, y tampoco parece que hemos aprendido la lección. Eso creen algunos  analistas (http://www.rebelion.org/noticias/economia/2011/9/4-anos-despues-y-las-ramas-no-nos-dejan-ver-el-bosque-135851). Diagnóstico: los mercados imponen su enloquecida, inexplicable ley (ni Groucho lo explica esta vez) que agranda la brecha entre ricos y pobres, pero la naturaleza también está imponiendo su inexorable, apocalíptica ley… Esto se parece cada vez más a una disaster movie.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Día de San Bartolomé de 2011



                          NY, Nova Roma



Si había alguna duda de que Nueva York era la capital del mundo, la furia de los elementos ha venido a confirmarlo. Los dioses siempre se ensañan con los gigantes y en un corto plazo la Gran Manzana ha sufrido una terrible ola de calor en julio, un terremoto (la víspera de San Bartolomé) y el huracán Irene cinco días después, el 28 de agosto, otra vez el 28. Les ha ocurrido a todas las urbes con vocación babilónica, la Gran Ramera según La Biblia: Atenas, Roma, Constantinopla/Estambul, Bagdad, Sevilla, París, Londres… No hace falta recurrir a la Sibila meteorológica, uno tiene la sensación de encontrarse en el ombligo del mundo, en la Nueva Roma contemporánea. En lo sustancial no han cambiado tanto las cosas, hay un dominio económico y político, un imperio global, amos privilegiados y esclavos. Claro, que los siervos de hoy están bajo el manto garante de los derechos humanos, aunque la explotación sea parecida. Los metecos neoyorquinos son los cocineros y camareros hispanos, los taxistas indostánicos, árabes o africanos… Todos aquellos que están al servicio de los señores de la clase media neoyorquina y sus majestades los turistas.

Me fascina NY, como me fascinaba la Atenas y Roma de la Antigüedad o la Florencia del Renacimiento. En todas ellas se atisba la mezcla de talento, creatividad y grandeza con miseria y explotación. La cara y cruz de la naturaleza humana. Viendo Nueva York se palpa ese impulso de Occidente que empezó en los griegos y que continúa todavía por aquí, donde se inventan nuestros sistemas de pensamiento y las ideas para dominar el mundo. En Shanghai o Pekín uno no tiene la misma impresión… Por eso creo que queda imperio americano para unos cuantos años, aunque haya empezado el tiempo de descuento o el declive y caída. Harold Bloom así lo diagnostica rememorando el célebre libro de Gibbon sobre el Imperio romano. El viejo intelectual hebreo observa síntomas compartidos: el auge del autoritarismo (Tea Party y otros fascio-delirios) y el fundamentalismo cristiano. Comparto la preocupación, pero apelo también a esa cara de la moneda del individuo que cree en su capacidad de trabajo, superación y éxito (el sueño americano). Como la piel de San Bartolomé, ese impulso del american way of life parece renovarse tras cada despelleje (y el de ahora es de los severos). Los emigrantes han asumido en América ese gen, en España más bien intentan emular la picaresca autóctona de agarrarse a la ubre de un Estado de Bienestar en ruinas. ¿Qué nos va a quedar entonces en la Vieja Europa?

lunes, 25 de julio de 2011

Santiago (y abre España).


El verano desnuda las miserias de Europa





Este julio más frío de lo habitual ha sido tórrido en lo informativo. Y muy revelador. El culebrón Francisco Camps (érase un hombre a un traje pegado) tuvo un desenlace inesperado. Terminó en tragedia lo que tenía vocación de nonsense marxiano -quizá también marxista si cambiamos las estructuras por las costuras-; Mariano Avestruz Rajoy inventó la cuadratura del círculo al pretender que el Molt Honorable se reconociera culpable y siguiera de President como si tal cosa; qué más da, si ya había sido redimido por las urnas… Pero al jefe de la Generalitat che, que es cristiano de zapato a corbata, le picó el gusanillo de la conciencia. No aguantó la presión ni el pulso de cinismo continuado que proponía el gran líder gallego. ¿Era una estrategia consciente desde Génova? Entre tanto dos confiados diputados valencianos ya se han declarado culpables y tenemos el sinsentido ahí: la pareja culpable y el ex Molt Honorable defendiendo su honorabilidad a traje y espada. El asunto valenciano del PP es un filón para aprendices de Kafka… Y lo curioso es que el género parece satisfacer a los paisanos de Blasco Ibáñez a juzgar por los resultados electorales. El otro día lo resumió muy bien Calamaro en su conciertazo del 22 de julio en la capital del Turia cuando se dirigió al respetable con <<aprended a votar>> y se hizo un silencio cómplice. El caso es que ha surgido un nuevo protomártir que se autosacrifica en aras de la reconquista de España, como el apóstol de esta nueva cruzada posmoderna (se han cambiado las armas mortíferas de Franco y los africanistas por las andanadas del TDT Party: algo hemos avanzado). Pronto veremos a Camps, si saliese exculpado (el Diablo no lo quiera) en los altares… de algún ministerio.




                           

Otro que casi pasa de supervillano a protomártir de la liberté-egalité-fraternité –acosada, hélas, una vez más, por el Imperio Americano- es Dominique Strauss Kahn. Su acoso ¿es un ataque sibilino del entramado financiero norteamericano -refrendado por Obama- habida cuenta de que nunca quiso refrendar su filibusterismo de Monopoly global (¿lo han visto en Inside Job?), ése que nos ha llevado a la megacrisis que nos consume...? Algunos socialistas franceses amagaron la maniobra hasta que salieron otras acosadas en el mismo Hexágono y la mujer africana denunciante volvió a la carga… Más allá de ese presunto impresentable priapismo, lo más grave es que este tipo tiene aficiones de señorito de alta sociedad, duerme en suites de 1000 dólares la nuit y quiere representar la opción socialista de uno de los países europeos de referencia. Este es sin duda el verdadero escándalo y el descrédito para una socialdemocracia francesa/europea que va dando tumbos…






Y el asunto estrella: ver cómo se ha estrellado el supercluster mediático más poderoso de la galaxia anglosajona. Rupert Murdoch desenmascarado en todas sus miserias por un persistente periodismo de investigación (Thanks The Guardian!). Pero lo más grave es que al quitarle el traje podrido al emperador han aparecido todos los que allí se guarecían: políticos, policías, celebrities… Todos girando alrededor del miriñaque de dinero y poder que el magnate australiano manejaba a la perfección con su pelirroja hechicera.

A veces pienso que mi desconfianza hacia el poder, el considerarlo la madre de todas las miserias de este mundo empieza a convertirse en una obsesión. Este gélido/tórrido mes de julio me ha convencido que se trata de algo muy real, quizá lo inquietante “lo real” que definiera Lacan. Pues bien, la realidad o “lo real” son tozudos y ponen en evidencia que en España la corrupción anida en los partidos (su oculta financiación), en Francia en sus hommes d’État y en Gran Bretaña en las componendas entre los magnates mediáticos y los políticos. En suma, la amalgama de dinero y poder con sus incontables conexiones. Resultados: el secuestro de la democracia, la asfixia del pueblo. Y en este juego perverso hay unos que tienen un enorme protagonismo, pero los voy a dejar en el tintero porque últimamente se habla demasiado de ellos, casi hasta devenir un tópico de conversaciones y titulares. Me refiero a sus majestades los banqueros.

Lo más grave de todo es que toda esta podredumbre no es un videojuego, sino que nos afecta a todos en el día a día, cada vez más precario y trabajoso. Tampoco es un videojuego la deriva del Viejo (mejor Exhausto) Continente hacia la ultraderecha agresiva y fundamentalista. La respuesta (otra vez lo real) está en un individuo ario, un “ciudadano normal” en apariencia, que se ha llevado por delante 76 vidas en nombre de una Europa purificada de multiculturalidad y componendas decadentes (defendidas por las opciones progresistas). Espero que las miserables argumentaciones de los ultras palpen ahora en qué puede acabar la siembra de tanto odio. El cínico rostro del monstruo Breivik les puede servir de espejo refractante… Nada es gratuito e inocuo, todo tiene sus consecuencias…

sábado, 23 de julio de 2011

EL GRAN SECUESTRO (DE LA DEMOCRACIA Y LA CONSTITUCIÓN)



Las crisis sirven para replantearse el estatus de las cosas. Durante las vacas gordas la gente tiende a estar satisfecha; come, disfruta y no piensa. Bienvenidas las crisis, son necesarias para que no nos convirtamos en vacas. La megacrisis actual nos está inmunizando ante ubres y cuernos activando un cerebro cuestionador. Por ejemplo, ¿por qué no cuestionar el sacralizado marco jurídico-político que nos acompaña desde 1976? La venerada Transición fue un pacto que, en pos de la ansiada democracia, mantuvo los poderes económicos del franquismo y echó un velo de olvido sobre los desmanes de una dictadura criminal. Sobre ese ejercicio de amnesia asumida (generosidad de la izquierda, heredera de los perdedores) se edificó un régimen democrático que ha deparado el mayor periodo de paz y prosperidad de España. No obstante, escudados en esa legitimidad democrática, se han ido parapetando una serie de privilegios que benefician a un patriciado político y a los oportunistas económicos que han engordado en ese ya maduro statu quo.

El Movimiento 15-M ha servido para despertar de ese dulce letargo y comprobar que, por muy democrático que se enuncie, nuestro sistema jurídico-político se malogra en muchas vías de aguas fecales. Es entonces cuando hemos descubierto que los principios y derechos de la Constitución de 1978 no se están cumpliendo. No se garantiza el derecho al trabajo y a una vivienda digna, por ejemplo. Estos incuestionables derechos han sido secuestrados por los intereses del mercado financiero especulativo y la voracidad de las inmobiliarias alentadas por legislaciones nada garantistas sobre el suelo. El secuestro o tergiversación de los fueros constitucionales se puede constatar de facto en muchos capítulos. Los políticos han pasado de ser, en buena medida, servidores públicos a detentadores de privilegios vedados al resto de los ciudadanos; la universidad ha renunciado a su vocacion de excelencia y vanguardia investigadora para convertirse, en bastantes casos, en un corral de cómodas endogamias; el funcionariado tiene más de retiro dorado que de voluntad de servicio público controlado con resultados; los sindicatos subvencionados tampoco destacan por sus reflejos en la defensa de estas imposturas; los medios de comunicación son, en buena medida, correas de transmisión de los intereses de grandes grupos mediáticos más que canales de información al servicio del ciudadano; la singular y variada naturaleza ibérica se ha sacrificado en determinadas ocasiones a espurios intereses (la destrucción del litoral es un ejemplo más que inquietante); la justicia es un mastodonte lento, ineficaz y a veces mercantilizado que no garantiza las justas demandas de numerosos ciudadanos; hasta la “mejor sanidad del mundo” se empieza a pervertir con los chanchullos farmacéuticos... Cubiertos de banderas “progresistas” o “nacionalistas” han surgido redes de intereses de dudosa legalidad, desde intocables empresas semipúblicas conectadas con intereses políticos –de eso en Aragón sabemos mucho- hasta tinglados poco transparentes en la gestión de fondos, como se ha demostrado recientemente con la aristocracia dominante en la SGAE. Quizá estos entes sean legales, pero no son admisibles en una democracia que debe ser recuperada en su funcionamiento idóneo. Para colmo llegó el sueño europeo pervertido primero en el toco mocho del euro, corregido y aumentado por la voracidad de los todopoderosos bancos franco-alemanes a la caza de los PIGS de turno. ¿Dónde queda la Europa de los ciudadanos?
            
Muchas de estas situaciones, que se podrían completar con otras similares en una radiografía más exhaustiva del Gran Secuestro, son legales, pero no responden a ese prístino impulso democrático del 76 ni a la Constitución de 1978. Así pues, es responsabilidad de los políticos que nos representan -ahora se jactan de ello ante las indignadas andanadas- que hagan cumplir ese marco legal y esos principios democráticos. Y ellos deben ser los primeros en asumir deberes. Los ciudadanos, no obstante, debemos estar vigilantes y presionantes para que así sea. ¿Cómo se cumple esto? Se me ocurren para empezar un puñado de iniciativas: renunciar a los privilegios de los políticos (la nueva legislatura ha empezado en Aragón en sentido contrario: con iniciativas económicamente compensatorias para los “pobres cesantes”), recuperar la iniciativa de la política sobre los caprichos de los mercados, garantizar el tejido productivo y la libre competencia de las empresas (sin ventajismos de parasitados entes semi-públicos), controlar por iniciativas legales posibles componendas y sistemas clientelares, garantizar la libre competencia de los medios y las empresas audiovisuales (las últimas concesiones de Aragón TV van en sentido contrario), garantizar un régimen fiscal más equitativo y efectivo, racionalización y garantías en las políticas de suelo y medidas contra la especulación, conminar a los bancos para que apuesten por una economía más productiva que especulativa fomentando las inversiones empresariales y, por ende, el empleo, promover y dinamizar sectores productivos en el área de la creatividad y la cultura superando la subvencionitis y el patronazgo cautivo, etc.

Estas y otras medidas, que a buen seguro se les ocurren a los lectores, conducirían a desmontar la impostura de ese Gran Secuestro que ha tergiversado y manipulado el primigenio impulso democrático y constitucional. De lo contrario todo serán operaciones de maquillaje dentro del gran reparto de intereses y prebendas de los partidos institucionalizados: los mismos perros con distintos collares. Por eso los nuevos mantras del PP reinante suenan a pura demagogia, también en Aragón: reducción de altos cargos (con escaso impacto económico teniendo presente que la gran mayoría son funcionarios de alto grado que seguirán cobrando muchísimo ahora por hacer poco), austeridad (las comarcas y los tinglados semi-públicos están incólumes gracias al PAR), regeneracionismo (los mismos que han mantenido al imputado Camps redimido como protomártir de la causa)... Como dijo Lampedusa: que todo cambie para que todo siga igual. Los cambios solo vendrán con la continuada movilización de los ciudadanos en nombre de la democracia (de verdad) y los derechos básicos constitucionales.

                                               JAIME MIÑANA. Filósofo    @jaimeminana
                             

                                             

viernes, 24 de junio de 2011

España se indigna, Europa se muere



Domingo 19 de junio. Más de un millón de indignados invaden las calles de las principales ciudades españolas. “Me queda mucho mes a final de sueldo” es uno de los eslóganes creativos que son emblema de la ciudadana indignación, que clama contra el secuestro de la capacidad de decisión que los mercados financieros han arrebatado a los políticos. Éstos siguen despistados, ajenos a su condición de representantes democráticos del pueblo, cada vez más acosados por una ciudadanía acosada por la U.E. y el F.M.I. Y en estas Carod Rovira se queja de que los manifestantes catalanes no apuesten por la independencia y exhiban más pancartas en castellano. Los nacionalistas “progresistas” se retratan aquí: son un movimiento del siglo XIX, quizá XVIII, como su protomártir Rafael Casanova. La derecha nacionalista había quedado ya en evidencia azuzando a los Mossos d’esquadra contra los pacíficos manifestantes y aprobando en el Parlament una ley ómnibus, apoyada por el PP, que recorta decenas de leyes sociales.

Muchos medios, fieles a sus amos, comentan que el Movimiento 15-M no tiene propuestas concretas. Quisieran borrarlo del mapa o verlo convertido en un partido político al uso para que entrara en el redil institucional. Sí ofrecen medidas, consensuadas en asamblea, transversales, que responden a los problemas de los ciudadanos: http://democraciarealyamadrid.blogspot.com/p/propuestas-dry.html
La mayor parte del pesebre mediático no lo refleja, repite el mantra de un movimiento juvenil, utópico…

En el quicio de la Noche de San Juan se reúnen en Bruselas los mandamases europeos en el Consejo para intentar solventar el gran desaguisado económico, exigiendo a Grecia unidad nacional para asumir los ajustes. Presionadísima por el Partido Popular Europeo, la derecha griega (Nueva Democracia) se niega a aprobar las estrictísimas mediadas impuestas por Bruselas para ver cómo estampa Papandreu y ellos aplican las mismas recetas corregidas y aumentadas. De momento su líder Samaras presenta otra cara oportunista e hipócrita, que podrían suscribir hasta los indignados griegos y españoles: <<qué pasa con la economía real cuando no hay gasto privado, no hay gasto público y no hay inversión directa extranjera. Todo cierra. Hay una fuga de cerebros, la gente educada se marcha del país. Esto desmoraliza a la gente, que ya sufre fuerte desempleo y rebajas salariales. Cuando a pesar de tus sacrificios no ves la luz al final del túnel, te enfadas, y coges rabia contra el sistema, no solo contra ciertos políticos y partidos. Y eso es peligroso>>. En fin, el mundo al revés, surrealismo marxiano a la europea. Una vez más, se pone en evidencia la debilidad estructural de unas euro-instituciones regidas por medianías (no le vayan a hacer sombra a los verdaderos líderes nacionales…) y sin rumbo político alguno. Aprovechan este vacío los merca-Leviatanes para imponer su dictado. Sería deseable que en las hogueras purificadoras del solsticio ardiera la vieja Europa de mercaderes para dar paso a otra con determinación política que canalizara las inquietudes sociales y una auténtica gobernanza independiente.

La avestruz Rajoy no fue a esa reunión sanjuanera de los populares europeos, no fuera que se estableciesen paralelismos con España… Un día antes el gobierno de Rodríguez Zapatero se asoma al abismo cuando pretendía aprobar el nuevo marco laboral. Los nacionalistas vascos y catalanes le echan la última mano sacando tajada, as usual. El PP contempla como un carroñero el olor a muerte… Como sus comilitones helenos irán más allá de esa reforma que ahora rechazan con gran oportunismo. ¿No responderá todo ello a una estrategia previa dictada por su patrón San Mercado? Bajo su santo patrocinio, el mundo sigue su curso. El número de ricos de la dorada Lista Forbes se ha incrementado en un 11 % mientras las clases medias menguan. 15.000 euros al año es el sueldo más frecuente en España.

sábado, 18 de junio de 2011

TRANSICIÓN 3.0




La crisis ha puesto patas arriba muchas cosas. Hace tan solo un lustro nos creíamos en el mejor de los mundos, acariciábamos el dorado reflejo del sueño americano expandido por la globalización. San Mercado lo regía todo. Hasta que todo hizo crack. Era un espejismo. En ese río revuelto, provocado por los excesos de un hipercapitalismo especulativo financiero, irrumpió un reflejo regulador que afectó transitoriamente incluso a los líderes más conservadores, pero fue otro espejismo. San Mercado contraatacó e impuso su dictamen: el desmontaje del estado de bienestar, sobre todo allí donde estaba más arraigado. Por eso empezó en Europa el juego de acreedores y bancos (reciben el dinero del BCE al 1,5 % y lo reclaman como mínimo a cinco veces más a los endeudados). Así cayeron Grecia, Irlanda, Portugal y…. En ese galimatías financiero de los Hermanos Marx esos países hipotecan su desarrollo vampirizados por los sabuesos financieros…

Pero los Juan Nadies empezaban a hartarse de tanta injusticia, de que los platos rotos los paguen quienes menos tienen, quienes, además, estuvieron al margen de los tejemanejes del Monopoly. ¡Los paganos eran las víctimas del desaguisado! Así la ola de indignación que había comenzado en el sur del Mediterráneo por motivos más sangrantes, cruzó el estrecho y se plantó en la Puerta del Sol por San Isidro. Los indignados sembraron muchos interrogantes, se empezaron a cuestionar no pocos paradigmas en las plazas enlonadas de España: ¿Nos merecemos a los políticos que tenemos? ¿Es equitativo y adecuado, nuestro sistema electoral? ¿Los medios de comunicación sirven a los poderosos? El interrogante, la savia de la democracia, tanto tiempo adormecida, volvía a revivir. La derecha se puso nerviosa, sus medios atacaron y manipularon. La izquierda socialdemócrata estaba KO tras ser castigada el 28-M por administrar la medicina Merkel en contra del programa con el que llegó al Gobierno.

Pero empezaban a alzarse voces contra la gran mentira de San Mercado administrada por el PPOE, por mucho que fingieran combates pugilísticos en el ruedo mediático y parlamentario. Ahora desde las plazas empezaban a retumbar las preguntas de fondo. ¿Por qué todo lo rige el mercado? ¿Por qué tenemos que renunciar al estado de bienestar que tanto nos costó conquistar?¿Por qué no hay listas abiertas? No eran meros eslóganes impactantes, al estilo del 68, transmitían un hartazgo generalizado avalado por datos y hechos. La generación más preparada de la Historia hispana se revolvía contra la mediocracia imperante, en política sobre todo. Cualquier “perro flauta” tenía más estudios que el saliente presidente de Aragón o su heredera.... Y allí estaban, sin futuro, con la certeza de que vivirían peor que sus padres, pero defendiendo su dignidad, su derecho a decir ¡basta! Tenían un arma poderosa: los datos, la capacidad para analizarlos e Internet. El movimiento gana adeptos entre la ciudadanía… La derecha también reacciona; tras demonizar a los “alborotadores”, sus líderes más vinculados a la corrupción ahora piden listas abiertas; ¿maniobra de distracción, cortina de humo?

Los medios siguen quedándose en la espuma del asunto. Que si se levanta el campamento de Sol o no, que si los Mossos reprimen con violencia, que si unos violentos (¿eran infiltrados de la policía catalana?) desvirtúan la concentración ante el Parlament… Pero lo realmente interesante es que ha empezado a movilizarse la aletargada ciudadanía, en asambleas de  barrio, en colectivos que se resisten a seguir la inercia, las versiones oficiales o publicadas… Surge en Madrid, por ejemplo, el grupo  PeriodismoRealYa para reclamar un ejercicio de la profesión independiente, no sumiso ni paniaguado. Se empiezan a cuestionar los pilares de un establishment alumbrado en la Santa Transición que estaba pervirtiendo, esclerotizando y desnaturalizando el impulso democrático inicial.

Hace un año me presentaba en estas páginas con un artículo titulado "Crisis u oportunidad". Precisamente con esta megacrisis tenemos la oportunidad de replantearnos algunos aspectos de ese orden nacido de la Constitución de 1978, que no es un dogma sino un constructo que la ciudanía consensuó para regir la democracia; y por ello tiene que evolucionar, adaptarse a los tiempos. Al amparo de ese nuevo orden democrático ha ido creciendo una clase senatorial que, en ocasiones, utiliza la política más para asentar privilegios que para servir a los ciudadanos. Las respuestas están de nuevo en las preguntas: ¿por qué algunos cargos de diputaciones provinciales ganan más que el Presidente del Gobierno? ¿Por qué pagamos a “Agentes de Desarrollo Rural” que son meros controladores de los partidos? ¿Qué plus aportan las diputaciones provinciales, las comarcas? ¿Por qué no se implementa un plan que racionalice las necesidades específicas de los funcionarios, exigiendo además cuenta de resultados? ¿Por qué en las administraciones reina la endogamia por encima de la excelencia, y de manera sangrante en la universidad? ¿Por qué la formación de los políticos está por debajo de la media? ¿Por qué nuestros jóvenes más preparados tienen que emigrar mientras mantenemos tanto zángano? ¿Por qué mantenemos a partidos regionales cuyo único fin es crear redes de intereses endogámicos? ¿Por qué los sindicatos evolucionan hacia una burocracia subvencionada? ¿Por qué buena parte de nuestra derecha no ha roto con el franquismo sociológico? ¿Por qué se facilita más el despido que la formación? ¿Por qué la Iglesia mantiene sus privilegios? ¿Por qué tenemos las viviendas más caras de Europa? ¿Por qué se alimenta a los medios de comunicación con dinero público a cambio de no agresión? ¿Por qué los verdugos franquistas murieron en sus camas y sus víctimas yacen en las cunetas? ¿Por qué se permite que algunos poderes públicos alienten medios ultraderechistas e intoxicadores? ¿Para qué la monarquía? ¿Por qué se baja el sueldo a los funcionarios y no se mete en cintura a los bancos y a las rentas más privilegiadas? ¿Por qué el Mercado está por encima de los gobiernos? ¿Por qué no se apuesta por la ciencia, la tecnología, la innovación como motor de desarrollo? ¿Por qué seguimos deteriorando el medio ambiente? ¿Por qué no asumimos que no podemos seguir con este modelo depredador e hiperconsumista? ¿Por qué las diferencias entre ricos y pobres son más acuciantes?

A estas preguntas la derecha liberal ya ha encontrado respuesta: dejemos actuar a San Mercado, que nos librará de todos los males. Amen. Y esa es la alternativa (más bien oculta) que nos deparará Mariano Rajoy, desmontando sigilosamente las ruinas del Estado de Bienestar. El embrollo es casi irresoluble, porque la socialdemocracia tampoco puede saltarse a la torera las reglas de Monopoly con las que ha compadreado durante años y ahí está la Cancerbera Merkel para impedirlo. Así que solo nos queda una izquierda real: la de los ciudadanos preguntones -<<La pregunta es la piedad del pensamiento>> según Heidegger-. España requiere esos interrogantes activos, necesita una Transición 3.0 para entrar políticamente de lleno en el siglo XXI. La “Segunda Transición” la ensayó Aznar en su postrer mandato absolutista y “de esos polvos…”. A la tercera va la vencida, y algunas soluciones se pueden ir alumbrando a medio plazo canalizando esas preguntas con rigor y responsabilidad. Esas cuestiones debieran ser tenidas en cuenta también por la clase política representativa si quiere estar en sintonía con la ciudadanía más despierta. Los realistas del Perogrullo argumentarán que los cambios se hacen ganando las elecciones y que las últimas se han decantado por el PP. Nada que objetar, tampoco se cuestiona a los legítimos representantes electos (salvo a los imputados y corruptos), pero algo se está moviendo y marcará el futuro de una izquierda necesaria que ya no se contenta con la alternancia. Se ha empezado a cuestionar el marco, se ha puesto en marcha la Transición 3.0.

                                                                         

                                  Jaime Miñana.  Filósofo  @jaimeminana





http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/opinion/transicion-3-0_680832.html